Casi todo piso en Madrid con más de treinta años en las escrituras arrastra la misma herencia silenciosa: una instalación eléctrica que nació para una nevera, dos bombillas y una plancha, y que hoy tiene que sostener inducción, aerotermia, aire acondicionado por conductos, un par de coches eléctricos cargando abajo y un teletrabajo permanente. Actualizar esa red no es una capa de pintura sobre el pasado; es rehacer el sistema nervioso de la vivienda para que responda al REBT vigente y a la potencia real que hoy consumimos.
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La mayoría de fincas del ensanche norte, Prosperidad, Chamartín o Salamanca conservan bajo el falso techo una instalación bautizada como «trenzada»: cable de cobre rígido pasado por tubo de acero galvanizado, sin conductor de tierra individual y con secciones que rondan los 1,5 y 2,5 mm² cuando ya deberían estar en 6 y 10. Los cuadros de esa época solían ser una caja de baquelita con dos o tres fusibles cerámicos y un magnetotérmico general de 15 A pensado para 3,3 kW de potencia contratada. En algunas promociones del final de los años setenta apareció incluso el aluminio como conductor de fase, un material que ha causado dilataciones, oxidación en las conexiones y sobrecalentamientos que hoy son motivo suficiente para desmontar la instalación completa.
Sustituir esa red no admite parches. Cambiar solo el cuadro y dejar la manguera antigua supone poner un semáforo nuevo sobre una carretera comarcal: la protección puede saltar antes de tiempo o no saltar cuando debería. En una reforma integral en Madrid siempre planteamos la instalación eléctrica como capítulo íntegro, empotrado con tubo corrugado nuevo, sin reaprovechar canalizaciones antiguas salvo prueba documental de su estado.
El cuadro que instalamos hoy en una vivienda de 90 a 110 m² se organiza en dos filas dentro de una envolvente Schneider Resi9 o similar, con tapa opaca y ventana registrable. Arriba, el interruptor general automático (IGA) de 40 A, que corta toda la vivienda con una única maniobra. Debajo, los interruptores diferenciales superinmunizados de 40 A y 30 mA, uno por bloque funcional para que si salta uno no se quede a oscuras la casa entera. Y en la fila inferior, los magnetotérmicos (PIA) por circuito: alumbrado, tomas de uso general, cocina, lavadora, lavavajillas, horno, calefacción/refrigeración, baños y circuito específico del cargador de vehículo eléctrico cuando procede.
Los diferenciales superinmunizados clase A o A-Si son un cambio importante frente a los diferenciales estándar de años atrás: filtran los disparos indeseados que provocan las cargas electrónicas domésticas (SAI, drivers LED, inversores fotovoltaicos) y responden ante corrientes continuas pulsantes. En un piso con inducción, secadora y aerotermia, esa protección deja de ser lujo técnico y pasa a ser el mínimo razonable.
El Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (Real Decreto 842/2002) fija tres grados de electrificación para vivienda: básica (5,75 kW), elevada (9,2 kW) y superior. La inmensa mayoría de reformas en Madrid termina en grado elevado porque suma cocina eléctrica, aerotermia y climatización. El REBT en su ITC-BT-25 obliga a un número mínimo de circuitos por grado. Para elevada son al menos nueve circuitos independientes, cada uno con su magnetotérmico dedicado y su sección de cable calculada.
| Circuito (ITC-BT-25) | Sección cable | Protección |
|---|---|---|
| C1 Iluminación | 1,5 mm² | PIA 10 A |
| C2 Tomas uso general | 2,5 mm² | PIA 16 A |
| C3 Cocina y horno | 6 mm² | PIA 25 A |
| C4 Lavadora, lavavajillas, termo | 4 mm² | PIA 20 A |
| C5 Tomas baños y auxiliares cocina | 2,5 mm² | PIA 16 A |
| C6-C7 Alumbrado y tomas adicionales | 1,5 / 2,5 mm² | PIA 10 / 16 A |
| C8 Calefacción / aerotermia | 6 mm² | PIA 25 A |
| C9 Aire acondicionado | 6 mm² | PIA 25 A |
| C12 VE (opcional) | 6 mm² | PIA 32 A + dif dedicado |
Cuando redactamos el proyecto eléctrico calculamos también la simultaneidad, es decir, cuánta potencia real coincidirá en el peor caso, y dimensionamos el IGA y la acometida para ese pico. Si la finca no permite subir de 5,75 kW por acometida vertical antigua, hay que hablarlo con la comunidad y con la distribuidora antes de planificar la reforma; este es un condicionante que detectamos en el paso 4 de nuestro servicio de arquitecto de reforma integral para no llevarse sustos a mitad de obra.
El cable H07Z1-K o el ES07Z1-K (denominación armonizada del cable libre de halógenos) sustituye al viejo H07V-K con aislamiento de PVC. La diferencia no es cosmética. Ante un incendio, el PVC libera humos densos, opacos y con ácido clorhídrico que resulta tóxico y corroe cualquier instalación cercana. El libre de halógenos, en cambio, emite mucho menos humo, con baja opacidad y sin ácidos. El Código Técnico de la Edificación en su documento básico de Seguridad en caso de Incendio (DB-SI) lo exige para instalaciones en locales de pública concurrencia, y en vivienda ha pasado a ser el estándar cuando hay canalizaciones por falsos techos y patinillos comunes con paso hacia otras viviendas.
La toma de tierra es el problema clásico de las fincas anteriores a 1973. Muchos edificios del centro nunca dispusieron de red de tierra bajada desde una pica hasta la centralización. La solución no es inventarse una tierra individual en el propio piso (poner una pica en el balcón no es tierra: es riesgo). La ruta que seguimos es formal y en tres pasos.
Primero, se comprueba con el administrador de la comunidad si existe pica común y solo falta línea principal de tierra hasta el rellano. Segundo, si no existe, se propone a la comunidad la instalación de pica exterior (mínimo dos varillas de acero cobreado hincadas en terreno accesible) con bajada por patinillo, obra que se acomete a coste común y se documenta ante industria. Tercero, mientras se resuelve la vía comunitaria, se protege la vivienda con diferenciales superinmunizados de alta sensibilidad y se deja embutida la infraestructura para conectarla el día que la finca tenga tierra homologada. Es un caso frecuente en las rehabilitaciones de casas antiguas en el barrio de Justicia o Chueca.
El número mínimo del REBT es un suelo bajo, no un objetivo. En una cocina real actual, con isla o península, tomamos como referencia: dos circuitos independientes para inducción y horno, seis tomas 16 A sobre encimera repartidas cada 60 cm, dos tomas en isla con caja retráctil, toma dedicada para campana con extracción a fachada, toma protegida para lavavajillas y toma independiente para pequeño electrodoméstico auxiliar (cafetera, tostador). En el salón se planifican al menos ocho tomas repartidas, punto ethernet Cat 6A por cada rincón de trabajo, dos puntos SAI de color diferenciado (habitualmente rojo) para router y NAS, y previsión de tira LED de 24 V con driver alojado en registro accesible.
Ese trabajo se define en la fase de proyecto, antes de romper tabiques, para que la caja de derivación de cada habitación coincida con dónde vas a poner la cabecera de la cama y no dos metros más allá. El equipo de diseño levanta plano de puntos junto contigo y lo revisamos in situ con el project manager antes de que el electricista dé el primer pasado.
Al terminar la instalación, el electricista autorizado emite el certificado de instalación eléctrica (el famoso «boletín»), lo sube a la plataforma de industria de la Comunidad de Madrid y este documento pasa a ser la referencia legal de la instalación. Sin boletín en regla no es posible cambiar de comercializadora, subir la potencia contratada ni acreditar el REBT ante la aseguradora del hogar. En vivienda con grado elevado, el REBT exige además memoria técnica de diseño (MTD) firmada, y si se supera cierto umbral de potencia se necesita proyecto eléctrico firmado por técnico competente. Toda esta documentación queda archivada en tu carpeta de obra y te la entregamos al final junto con las garantías conforme a la Ley 38/1999 de Ordenación de la Edificación.
Rehacer la instalación completa de un piso de 100 m² con nueve circuitos, cuadro Schneider, cable libre de halógenos, mecanismos serie Simon 100 o Legrand Valena Life, unas 55 tomas repartidas y toma tierra individual documentada suele moverse en 2026 en una horquilla entre 4.500 y 7.500 € IVA incluido, dependiendo de si hay que picar rozas nuevas o si se conserva parte del pladur, y de si se contrata cargador de vehículo eléctrico o instalación fotovoltaica con inversor híbrido.
Ese rango se afina cuando se cierra el presupuesto de reforma en Madrid completo, porque la instalación eléctrica va enlazada con la carpintería (tomas embutidas en marcos), con la fontanería (previsión para termo o aerotermia), con la climatización (unidad exterior, split o conductos) y con el pladur/falso techo que oculta canalizaciones. No es un capítulo aislado; es la columna que sostiene todo lo demás.
Cuando llega un propietario con instalación antigua, seguimos nuestro framework de nueve pasos sin atajos. Escuchamos qué uso real tendrá la vivienda (teletrabajo, familia numerosa, coche eléctrico, aerotermia). Analizamos la vivienda in situ y levantamos el estado de la centralización de contadores, el patinillo y la conexión de tierra existente. Definimos necesidades y alcance, distinguiendo lo que exige el REBT de lo que aporta calidad extra. Proponemos solución con plano de puntos, esquema unifilar y elección de cuadro. Presupuestamos por partidas, sin globales. Diseñamos y planificamos: cada circuito con su recorrido, cada mecanismo con su cota. Ejecutamos con electricista autorizado bajo dirección del project manager. Entregamos con boletín, MTD y planos as-built. Y acompañamos después: si tres años más tarde quieres añadir un split, sabemos exactamente por dónde pasa cada cable porque queda documentado.
Nuestros pagos van 20% de anticipo de proyecto, 35% al arrancar la obra, 35% ligado al avance objetivo y 10% a la entrega final. El equipo se organiza en cinco roles claros: comercial que te acompaña en la primera visita, equipo de diseño que redacta la documentación técnica, project manager que coordina la obra día a día, administración que gestiona contrato y pagos, y dirección que supervisa proceso y calidad. La instalación eléctrica queda cubierta por garantía técnica y por la responsabilidad civil de la empresa de reformas integrales conforme a la LOE.
Sí, pero implica abrir rozas en paredes y techos que después hay que revocar, alicatar o pintar, con lo que el ahorro respecto a integrarlo en una reforma completa es menor de lo que parece. En vivienda habitada resulta viable, aunque supone convivir con obra durante tres o cuatro semanas. Recomendamos aprovechar cualquier cambio de suelo, cocina o baño para incluir la instalación eléctrica en la misma intervención y ahorrarse el doble picado.
Entre 15 y 22 días laborables si se hace de forma aislada. Contempla picado de rozas (2-3 días), cableado y cajas (5-7 días), cuadro y conexionado (3-4 días), tapado con yeso o pladur (3-4 días) y pruebas más boletín (2 días). Si se integra dentro de una reforma integral, esos plazos se solapan con otros gremios sin alargar el calendario global.
En vivienda con grado elevado (9,2 kW o más) la Comunidad de Madrid exige memoria técnica de diseño. Cuando se supera el umbral que fija el REBT o cuando la potencia contratada excede ciertos valores, se requiere proyecto eléctrico completo firmado por ingeniero o ingeniero técnico. Nosotros gestionamos ambos supuestos dentro del capítulo de servicios de diseño técnico y decoración para que no tengas que buscar tú al técnico.
El diferencial estándar tipo AC responde solo a corrientes alternas puras y sufre disparos indeseados con cargas electrónicas actuales. El superinmunizado clase A-Si añade filtrado contra transitorios, lo que evita cortes por descargas atmosféricas cercanas o por arranques de inducción. En una vivienda con placa de inducción, secadora, aerotermia y router siempre conectados, la diferencia se nota en la cantidad de veces al año que hay que bajar al cuadro a rearmar.
Sí, y es lo más recomendable si tienes plaza de garaje propia. Se deja embutida la canalización desde el cuadro hasta el garaje comunitario, con tubo corrugado de 32 mm, cable previsto de 6 mm² y protección específica reservada en el cuadro. El día que llegue el coche solo hay que tirar del cable y colocar el wallbox, sin volver a picar paredes.
Si buscas delegar la coordinación entera y tener un solo interlocutor desde el primer cable hasta el boletín firmado, nuestro servicio de Reforma integral cubre diseño, planificación y ejecución con un único equipo y un único contrato. Es la opción cuando quieres tranquilidad y garantía completa sobre la instalación eléctrica y todo lo que la envuelve.
Si prefieres definir primero la vivienda sobre plano y después contratar tú al electricista y al resto de industriales para tener más control, nuestro Proyecto de interiorismo entrega esquema unifilar, plano de puntos, planos de instalaciones y pliego de materiales. Con esos documentos puedes pedir presupuestos comparables a varios industriales y llevar la obra con tu propio equipo.
No se trata solo de transformar una vivienda. Se trata de crear un lugar que funcione para ti, refleje tu forma de vivir, aproveche mejor el espacio, sea sostenible, pueda cambiar contigo y te haga sentir en casa.
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